lunes, 7 de abril de 2014


Capítulo 2:

    -Al día siguiente…

Me levanté, me vestí y bajé a desayunar, allí estaba mi madre preparando el desayuno:

-Mama: Hola hija, ¿qué tal has dormido?

-Yo: Bien mama, ¿qué hay para desayunar?

-Mama: Lo que tú quieras tostadas, cereales, gofres, cruasanes…

-Yo: Jolín cuantas cosas, jaja.

-Mama: Jaja. ¿Vas a quedar con tus amigas?

-Yo: Si, dentro de un rato.

-Mama: Vale pero no vuelvas muy tarde a comer.

-Yo: Vale mama, solo será un momento.

   -20 minutos más tarde con tus amigas…

-Yo: Hola chicas, ¿qué tal?

-Laura: Mal…

-Yo: ¿Por qué?

-Elena:  Por qué va a ser, pues porque te vas a mudar y no podremos estar contigo nunca más.

-Yo: Bueno pero no os preocupes vendré a veros cuando pueda y hablaremos por teléfono…

-Laura: Te vamos a echar de menos.

-Yo: Ohh y yo a vosotras, nunca os olvidaré, lo prometo.

-Elena: Te quedas un rato a hablar ¿no?

-Yo: Pues claro.

Estuvimos hablando y recordando buenos tiempos, al cabo de un rato me despedí de mis amigas y volví a casa para comer:

-Mama: Hola hija, ven siéntate a comer que ya está la mesa preparada.

-Sandra: ¿Qué tal con tus amigas?

-Yo: Bien, cuando nos hemos despedido estábamos todas llorando.

-Papa: ____, la vas a echar de menos ¿verdad?

-Yo: Si como a todas de las que me he tenido que despedir estos años. Pero no sé ellas eran especiales.

-Mama: No te preocupes seguro que en Sevilla harás nuevas amigas con las que te llevarás genial.

-Yo: Si eso espero, pero siempre el primer mes de la mudanza es el más difícil y el peor de todos.

 Después de la comida subí a mi habitación para mirar si estaba todo metido en las maletas para mañana por la mañana. No me costó mucho prepararlas, ya estoy acostumbrada. Como ya era tarde me metí a la cama para dormir, no cené, no tenía hambre, estaba demasiado nerviosa.


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